martes, 4 de septiembre de 2012


La relación es clara, evidente, un guiño de complicidad para todos...pero en realidad...pero la realidad fue otra, simplemente estaba deshaciéndome de objetos que había traído de la casa de mi madre..o más bien del piso de mi madre (aunque ese concepto de vivienda suena a pequeño y cutre)...y, con las maravillas de la cámara digital, pensé que debería fotografiar todo aquello que ahora sí iba a tirar a la basura (trash), y mira por dónde he aquí que emparejé sin querer mis dos antiguas barajas de cartas, curioso... pero, ya se sabe, se puede escribir de todo y hablar de todo una vez creado...Dios se habrá hartado de filosofar  consigo mismo sobre las maravillas de su creación.




Me han dicho que soy religioso y católico...¡No comprenden nada!







Me he levantado melancólico esta mañana... había soñado que era otra vez joven, jugaba con una chiquita embutida en un abrigo de lana de muchos colores, corríamos por las calles, hacíamos gestos en los escaparates de las tiendas, nos reíamos sin parar...ha sido un sueño bonito, ¡me encontraba tan feliz...!
He sentido melancolía, como cuando miro el viejo reloj de mi madre, el que veía en su muñeca cuando me llevaba de la mano...creo que lo tiré junto con las barajas de cartas de cuando era niño.